El consumo de metanfetamina es un factor de riesgo para desarrollar hipertensión arterial pulmonar, o HP del Grupo 1, que ocurre cuando las arterias de los pulmones se vuelven estrechas, gruesas o rígidas.
La metanfetamina es un estimulante del sistema nervioso central altamente adictivo. Se puede inhalar, fumar, aspirar, tomar por vía oral o inyectar.
El consumo de metanfetamina se ha asociado a un aumento de las enfermedades cardíacas, incluidas las enfermedades de las arterias coronarias y del músculo cardíaco. Su consumo también se asocia a un aumento de las enfermedades pulmonares, como el sangrado agudo de los pulmones, el exceso de líquido en los pulmones, el colapso pulmonar y la hipertensión pulmonar.
En la hipertensión arterial pulmonar, el lado derecho del corazón debe esforzarse más para bombear la sangre a través de las arterias estrechas. Este esfuerzo adicional puede hacer que el corazón pierda su capacidad de bombear suficiente sangre a través de los pulmones para satisfacer las necesidades del resto del cuerpo.
Diagnóstico de la hipertensión pulmonar relacionada con el consumo de metanfetamina
Hablar abierta y honestamente sobre todas las actividades, incluido el consumo de drogas, puede ayudarle a los médicos a determinar un pronóstico y un plan de tratamiento.
En el 2020, casi 2,5 millones de estadounidenses mayores de 12 años informaron haber consumido metanfetamina en el último año. Los síntomas de HAP relacionados con el consumo de metanfetamina incluyen:
- Fatiga
- Dificultad para respirar al realizar esfuerzos
- Hinchazón de manos o pies
La información sobre el consumo de drogas también ayuda a los investigadores a comprender los factores de riesgo de esta enfermedad. Por ejemplo, las anfetaminas son similares a las píldoras adelgazantes como la fenfluramina, que formaba parte de la alguna vez popular píldora adelgazante Fen-Phen. La píldora Fen-Phen ya no está disponible debido a su posible relación con la HP y problemas de las válvulas cardíacas.
Los médicos que sospechen la presencia de HP pueden solicitar cualquiera de estas pruebas diagnósticas:
- Ecocardiograma
- Pruebas de función pulmonar
- Gammagrafía pulmonar de ventilación/perfusión
- Pruebas de péptidos natriuréticos
- El cateterismo cardíaco derecho
Los médicos que sospechen la presencia de HP pueden solicitar cualquiera de estas pruebas diagnósticas:
- Ecocardiograma
- Pruebas de función pulmonar
- Gammagrafía pulmonar de ventilación/perfusión
- Pruebas de péptidos natriuréticos
- El cateterismo cardíaco derecho
Opciones de tratamiento
No existen pautas formales sobre el mejor enfoque para tratar la HAP asociada al consumo de metanfetamina. Los médicos pueden utilizar terapias para HAP aprobadas por la FDA para tratar la HAP asociada con el consumo de metanfetamina. Los enfoques de tratamiento pueden variar en función de la experiencia del médico o del centro de tratamiento de la HAP asociada con el consumo de metanfetamina.
Todos los pacientes se benefician de seguir unas medidas sencillas y básicas, como prestar atención al equilibrio de líquidos y las terapias que mejoren la función cardíaca. Estos tratamientos pueden incluir oxígeno suplementario, diuréticos (píldoras para eliminar el exceso de agua) y programas supervisados de rehabilitación cardiopulmonar.
Varios medicamentos han demostrado que ralentizan el daño y alivian los síntomas causados por la HAP. Los medicamentos son complejos, por lo que es importante consultar a un médico con conocimientos y experiencia en el tratamiento de la HAP, como un especialista de un centro de atención de HP acreditado por la Asociación de Hipertensión Pulmonar (PHA, por sus siglas en inglés).
También hay varios ensayos clínicos en curso para probar el desempeño y la seguridad de los nuevos tratamientos de la HAP.
Se ha observado que las personas que han dejado de consumir metanfetamina responden mejor al tratamiento de la HAP que las que siguen consumiendo drogas. Sin embargo, los estudios científicos sobre el tema son limitados.