La esquistosomiasis es endémica en más de 70 países y afecta a cerca de 200 millones de personas en todo el mundo, de las cuales el 80 % reside en África subsahariana. Es la principal causa de hipertensión arterial pulmonar en el mundo. También existen focos de infección en el noreste de Brasil, cerca del río Yangtsé en China, y en el sudeste asiático y Oriente Medio.

Tras la infección, el gusano esquistosoma suele residir en humanos y animales en órganos clave como el hígado y el tracto gastrointestinal en el caso del Schistosoma mansoni o el Schistosoma japonicum y en el tracto urinario en el caso del Schistosoma haematobium.

Los gusanos pueden residir allí durante 30 años o más, y tanto los gusanos macho como las hembras excretan huevos. Los gusanos adultos no causan enfermedad, pero los huevos que liberan son altamente antigénicos (tóxicos) y la causa de la enfermedad. Los huevos producen cambios patológicos, principalmente lesiones inflamatorias complejas llamadas granulomas, que provocan cicatrización.

Algunos huevos pueden escapar del lugar donde se encuentran los gusanos adultos y migrar a otros tejidos, en particular al pulmón. La inflamación causada por los huevos provoca cambios en los vasos sanguíneos que conducen a la hipertensión arterial pulmonar (HAP).

Diagnóstico de la hipertensión pulmonar asociada a la esquistosomiasis

Los pacientes con HAP asociada a la esquistosomiasis pueden no presentar síntomas. Otros con cambios más extensos presentan síntomas similares a los de otras formas de HAP.

El diagnóstico de la HAP asociada a esquistosomiasis es similar al de otros tipos de HAP. Se realizan estudios para descartar otras causas de la enfermedad, y en personas provenientes de zonas donde la infección es frecuente, se requieren pruebas específicas para la esquistosomiasis.

Diagnóstico de la HP

Cómo tratar la hipertensión pulmonar

Es importante tratar la infección activa por esquistosomiasis, si está presente. Esto puede ayudar a disminuir la inflamación y posiblemente prevenir un empeoramiento de la HP.

Para la HAP asociada a la esquistosomiasis, el tratamiento es similar al de otras formas de hipertensión pulmonar. Los ensayos clínicos para vacunas contra la esquistosomiasis se encuentran en diversas etapas de desarrollo.

El tratamiento reportado ha incluido inhibidores de la PDE5, antagonistas de los receptores endoteliales o una combinación de ambas terapias, con mejoría en la distancia recorrida en caminata de seis minutos.

El pronóstico de la HAP asociada a la esquistosomiasis aún no es bien comprendida y probablemente sea muy similar al de la HAP idiopática.