El virus de inmunodeficiencia humana es una infección crónica que puede provocar el síndrome de inmunodeficiencia adquirida si no se trata. Se desconoce por qué a las personas con VIH se les diagnostica hipertensión arterial pulmonar (HAP) con más frecuencia que a las personas que no tienen VIH. Los estudios demuestran que ciertos factores podrían contribuir a aumentar el riesgo, como el envejecimiento, la inflamación relacionada con el VIH y las proteínas víricas.
A diferencia de la mayoría de los virus, el VIH no desaparece completamente del cuerpo. Ataca las células del sistema inmunitario que ayudan a combatir las infecciones, específicamente las células T (un tipo de linfocito o glóbulo blanco, también llamadas células CD4). Si el VIH no se trata, disminuye la cantidad de células T en el cuerpo, lo que aumenta la susceptibilidad de las personas VIH positivas a desarrollar infecciones y cánceres relacionados con ellas.
Los tratamientos eficaces, en particular la terapia antirretroviral, han prolongado y mejorado la vida de personas con VIH. Estas terapias también han reducido el riesgo de transmisión del virus a otras personas. Es importante acudir a un médico especializado en el tratamiento de la HP que pueda colaborar estrechamente con su médico especialista en VIH en su plan de tratamiento.
Hoy en día, con la detección y el tratamiento tempranos, las personas con VIH pueden vivir casi tanto como quienes no lo tienen. Aproximadamente 1,2 millones de personas viven con VIH en EE. UU., donde se diagnostican entre 35,000 y 40,000 nuevos casos al año.
El VIH puede provocar hipertensión pulmonar del Grupo 1 o hipertensión arterial pulmonar. Aproximadamente una de cada 200 personas con VIH padece HAP.
Diagnóstico de la hipertensión pulmonar relacionada con VIH
Los síntomas de hipertensión pulmonar pueden incluir:
- Dificultad para respirar al realizar actividades
- Fatiga
- Hinchazón en los tobillos, piernas o abdomen
- Malestar o dolor en el pecho
- Mareos y desmayos
Las personas con VIH deben informar a sus equipos de atención médica sobre nuevos síntomas o cambios en su salud. Si los médicos sospechan la presencia de HP, el paciente debe ser evaluado por un médico con experiencia en el tratamiento de HP, como un especialista de un centro de atención de HP acreditado por la Asociación de Hipertensión Pulmonar.
Opciones de tratamiento
Normalmente, los médicos pueden prescribir terapias específicas para la HAP asociada al VIH. Es importante acudir a un médico especializado en el tratamiento de la HP que pueda colaborar estrechamente con su médico especialista en VIH en su plan de tratamiento.
Algunos fármacos para el tratamiento del VIH afectan a los tratamientos dirigidos a la HP y deben gestionarse con cuidado. Es posible que los pacientes deseen consultar con sus médicos acerca de los ensayos clínicos para personas con VIH y HAP.